Cómo viajar a Rusia con poco dinero

Cuando empecé a estudiar ruso hace ya más de 10 años, lo último que pensaba es que iba a pasar el resto de mis días intentando encontrar la manera (y el tiempo) de volver. A pesar de las cosas que hacen que vivir en Rusia sea un poco cuesta arriba, es un país sorprendente lleno de gente encantadora, hospitalaria, atenta y cariñosa, que es más o menos todo lo que yo necesito en esta vida. Así que más o menos cada dos años, reúno el dinero y el tiempo para poder hacer un buen viaje, visitar a mis amigas y descubrir nuevos lugares. No es suficiente, pero alivia y reconforta.

Podéis leer sobre mis idas y venidas en detalle en este blog, pero ahora os haré un resumen del presupuesto necesario para pasar una o dos semanas agradables allí. La versión corta corta es: haz la invitación y el seguro para el visado por tu cuenta. Compra un billete Madrid-Moscú. Muévete dentro de Rusia en tren. De nada.

Pasaporte y visado

Lo primero que hay que tener en cuenta es que se necesita visado para ir a Rusia desde España. Y para tener un visado hace falta un pasaporte. Obvio, lo sé, pero por si acaso. El pasaporte se hace en el mismo día en cualquier comisaría y cuesta 26 €. El visado, sin embargo, tiene más enjundia, para empezar porque hay que reunir varios documentos, entre ellos, un seguro médico de viaje y una invitación. Tanto el uno como la otra los puedes encontrar por unos 16 €. Para la invitación, recomiendo hacerla por HotelsPro o por iVisa. Se pagan con PayPal o con tarjeta y se hacen en el momento.

[*La invitación más fácil de conseguir es una reserva de hotel. Hay hoteles que te hacen la invitación pero es más cara. Estas páginas te hacen una invitación al margen de la reserva del hotel. Solo tienes que decir dónde piensas quedarte aunque todavía no tengas la reserva o aunque luego la cambies o la anules.]

Central de Visados Rusos

Con toda la documentación preparada, ya puedes ir a solicitar el visado. Para visados turísticos es obligatorio pasar por la Central de Visados Rusos (o una agencia especializada, pero yo siempre voy ahí). El resto de visados los puedes gestionar tú directamente en la Embajada o en el Consulado (aunque es más jaleo y las últimas veces que yo estuve allí nadie hablaba español) pero los de turista los han derivado todos aquí. Los de la Central de Visados son los que lo tramitan y los que lo entregan y en su página web lo detallan todo. Son bastante rígidos en sus horarios y sus formas pero son eficaces y se puede contar con ellos. El precio del visado en sí ronda los 30 € pero ellos incluyen también la gestión así que el total son 58 € para un visado normal, que tarda unos diez días. El visado urgente es más caro (113 €) pero para viajar barato, un poco de preparación nunca viene mal.

En el visado hay que decir las fechas aproximadas en las que quieres estar en Rusia. Yo suelo esperar a tener el visado para comprar mi billete de avión, así que es mejor poner un margen más amplio para poder buscar los vuelos más baratos. Por ejemplo, si quieres ir del 10 al 20 de marzo, puedes poner en el visado que irás del 7 al 23 y así tienes un par de días por delante y por detrás para buscar vuelos mejores o por si hay cambios en el trayecto (retrasos, cancelaciones…).

Los billetes de avión

Los vuelos más baratos que yo he visto son Madrid-Moscú y rondan los 200 €. Incluso por menos si los compras con antelación, escalas y entre semana. Pero estas navidades fui a Rusia por algo más de 200 €. Madrid-San Petersburgo suele ser más caro, también porque es más distancia. Una posibilidad es comprar el billete de avión Madrid-Moscú y hacer Moscú-San Petersburgo en tren (a mí me encantan los trenes y en Rusia funcionan de maravilla, así que no es ninguna tontería). Mis recomendaciones para comprar vuelos baratos es que la ida y la vuelta sean entre semana, martes, miércoles o jueves (siempre que sea posible) porque esos siempre son los días más baratos. La gente viaja en fin de semana.

Y ahora los trenes

Es cierto que no es fácil encontrar gente que hable inglés en Rusia, pero también es cierto que, a pesar de las caras de malos humos, siempre habrá gente dispuesta a ayudar. Siempre. En cualquier momento. Por otro lado, en las capitales importantes están haciendo un gran esfuerzo de trasliteración y de señalización en inglés con lo que se facilita bastante el movimiento por ellas. Moscú ha añadido inglés a todos los mensajes del metro en los últimos dos años y los planos también aparecen en alfabeto latino. Los trenes de largo recorrido son otro mundo pero es factible, un poco aventura y, desde luego, más barato.

La página oficial de la red ferroviaria rusa es RZD.RU, que ya muestra los horarios locales (antes solo venía la hora de Moscú, que es el horario que rige todo el sistema ferroviario) y tiene partes traducidas al inglés (una vez que te pones a comprar los billetes). Si no, siempre puedes probar con UFS que está en inglés desde el principio y los precios son los mismos. RZD da billetes electrónicos que puedes imprimir y presentar junto con tu pasaporte al subir al tren. Cualquier modificación o anulación que quieras hacer, debes hacerla en línea, aunque si hablas ruso y das con alguien que se tire el pisto, yo he conseguido que me cambien alguna en taquilla.

Recomiendo viajar siempre en tercera clase, no solo porque esto es una guía para viajar barato sino porque es donde está lo bueno. A los rusos no les gusta pero segunda clase es más aburrida y tienes menos posibilidad de moverte. Está bien si viajáis cuatro personas y no queréis que os molesten pero, francamente, la gracia está en cotillear al personal y los viajes en tren ruso son muy muy agradables. A título orientativo, Moscú-San Petersburgo son unas 8 horas y cuesta algo más de 1300 rublos (unos 18 €) solo ida. Moscú-Kazán son 12 horas y cuesta unos 1600 rublos (20 y poco euros). Es más, estas navidades, con los precios caros por ser fiestas y comprar el billete a última hora, compré un total de 6 trayectos y me gasté unos 160 € en total.

Eso sí: viajar en tren requiere tiempo. Las distancias en Rusia son enormes y puedes pasarte días en un tren (son trenes cama, comodísimos). Tenlo en cuenta si quieres ir más allá de los lugares conocidos.

Alojamiento

Cuando yo voy a Rusia, suelo quedarme en casa de conocidos o amigas o hacer couchsurfing. No he conocido gente más hospitalaria que los rusos, así que es un placer que me doy a mí misma y a ellos, que les encanta tener invitados en casa. Sin embargo, entiendo que puedas preferir un hotel o similar.

De un tiempo a esta parte hay montones de albergues juveniles, pensiones y hostales de reciente construcción, con lo que son baratos, cómodos y nuevos, y a menudo están en el centro de la ciudad. Tienen habitaciones compartidas e individuales. En mi último viaje pasé un par de noches en un distintos albergues de Kazán (por probar y comparar), me quedé en habitaciones individuales, todas con cama de matrimonio a un precio irrisorio, unos 20 o 30 € (según el hostal). Puedes encontrar todos los que quieras en las páginas habituales de reservas y con buenas ofertas.

En Moscú suelo quedarme en el albergue Godzillas Hostel, que está en todo el centro y, si no me equivoco, lo regenta un estadounidense. Este año me he dado cuenta de que hace ya 9 años que duermo allí cuando paso por Moscú. Allí o en casa de una amiga. Le van a poner mi nombre a una habitación.

El cambio de divisa

Como suele pasar con todas las divisas, es una fiesta. En los últimos años ronda los 60 rublos por cada euro, así que es un cambio favorable para los europeos, lo que hace que viajar por allí sea aún más barato. Yo suelo cambiar en el aeropuerto unos 100 o 200 euros antes de salir, para llegar con efectivo por si lo necesito. Soy muy de tener esas cantidades en alguna parte oculta, por si pierdo la cartera o surje algún imprevisto. No siempre se puede pagar con tarjeta y además, muchas veces los bancos cobran comisión por sacar en el extranjero así que mejor reducir las veces que se utilizan los cajeros.

Viandas

En Rusia se puede comer bastante barato. Pongamos que los precios en las ciudades son los mismos que en las ciudades de España, así que en lo que es comer fuera, puede salir igual. Es recomendable estar pendiente del llamado “Business Lunch”, que es el menú del día y sale considerablemente más barato. Eso sí, las cantidades solo son copiosas cuando estás de huésped en casa de alguien, en los restaurantes son más comedidos pero tienen a bien indicar los gramos que lleva el plato así que puedes hacer una comparativa precio-cantidad y elegir en base a eso.

Siempre puedes cocinar. La mayoría de los albergues y pensiones tienen cocina y los supermercados suelen estar muy bien de precio. Como pasa aquí, no es lo mismo comprar en el Hipercor que en el Día, pero si vamos a lo barato…

Y por encima de todo esto, al margen del precio, recuerda: los rusos son españoles con frío. Tienen muy mala prensa y muy mala suerte pero si te dejas llevar un poco, este puede ser el mejor viaje de tu vida porque, en realidad, son encantadores.

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