¿Qué traducción necesito?

Soy traductora jurada por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Por eso, aparezco en una lista de dicho ministerio y se me puede encontrar por internet fácilmente. En alguna ocasión me han llamado para traducir textos técnicos o de alguna especialización concreta porque, al estar en esa lista, les da confianza. El problema es que no debería.

Les puede dar confianza mi conocimiento para cuestiones de traducción legal o jurídica, para papeleos en Francia o en España, pero no para traducir un texto de bioquímica. Es cierto que el MAEC me avala, pero solo en cuestiones juradas. La mayoría de la gente no lo sabe. Mucha gente no sabe qué es una traducción jurada, como tampoco se le ocurre que pueda haber distintos tipos de texto con distintas características (ay, si diera tiempo en la educación obligatoria para trabajar bien la lengua española…).

La traducción que necesites depende del texto que tengas, sí, pero también depende de para qué lo quieras. No es lo mismo si quieres saber qué dice la carta del banco para estar informada, que si se la tienes que enseñar a un juez. Tampoco es lo mismo si la persona que lo va a leer es de España o de México. Traducir conlleva una adaptación que puede ser mayor o menor según las necesidades del texto y de la situación. Por eso a traducir páginas web lo llamamos “localización”: va más allá de traducir el contenido de la web, tiene que ser completamente natural para el lector. Igual ocurre con las películas de dibujos animados o muchas series.

Y mira, no llevo ni tres párrafos y ¿cuántos tipos de texto para traducir he mencionado? La lista es infinita y por eso conviene pensar, ¿de qué habla mi texto? ¿De dónde viene? ¿Para qué lo necesito? Y con esa información, ¿quién me puede ayudar?

Por ejemplo: He tenido un problema con mi jefe y me ha despedido. Tengo un burofax de despido. No sé si es un despido improcedente, ¿a quién le pregunto? Normalmente a un abogado. Lo más probable entonces es que sea una cuestión legal y si es legal, la traducción es jurídica. Si tu jefa te pide redactar un informe sobre los materiales con los que se va a construir un nuevo edificio y su impacto medioambiental para la junta directiva, y no es la primera vez que lo haces, ¿a quién le preguntas? Tal vez a alguien que sepa de ingeniería, arquitectura o medio ambiente, ¿no? Si hay que traducir ese informe, la persona que necesitas debe conocer esos temas porque es una traducción técnica.

A menudo, es una reflexión sencilla pero como encargar traducciones no es algo que mucha gente haga a menudo, no se les ocurre y sin embargo, es fundamental.

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